Las marcas, las obras creativas, los diseños, el software y el know-how son a menudo los activos más valiosos de una empresa. Su valor depende de lo bien que estén protegidos, del cuidado con que se concedan sus licencias y de la rapidez con la que la empresa pueda actuar cuando se infringen.
Asesoramos en la protección, la explotación comercial y la defensa de los derechos de propiedad intelectual e industrial. Nuestro trabajo abarca las solicitudes y oposiciones de marcas y diseños, los derechos de autor y derechos conexos, los contratos de licencia y de cesión, los conflictos sobre nombres de dominio, las medidas en frontera y los procedimientos por infracción, así como los aspectos de propiedad intelectual e industrial de las operaciones y de los proyectos tecnológicos.
Alcance de los servicios
- 01Búsquedas, solicitudes y gestión de carteras de marcas y diseños
- 02Oposiciones y acciones de caducidad y de nulidad
- 03Derechos de autor y derechos conexos, incluidos el software y las obras creativas
- 04Contratos de licencia, franquicia, cesión y coexistencia
- 05Procedimientos por infracción, falsificación y competencia desleal
- 06Conflictos sobre nombres de dominio y defensa de derechos en línea
- 07Due diligence de propiedad intelectual e industrial en operaciones
- 08Secretos empresariales y protección de la confidencialidad
- 09Cualquier otra cuestión relativa a la protección y el uso de la propiedad intelectual e industrial
Cómo trabajamos
Empezamos por identificar qué derechos son titularidad de la empresa, cuáles utiliza bajo licencia y dónde están las carencias. Después construimos la protección en torno al plan comercial y planificamos la defensa de los derechos en proporción al valor en juego, desde un requerimiento o una notificación a una plataforma hasta un procedimiento judicial.
Preguntas frecuentes
En la mayoría de las jurisdicciones, el registro es la vía principal para obtener una protección de marca sólida y oponible, aunque los signos no registrados pueden gozar de una protección limitada en determinadas circunstancias. Registrar la marca pronto en los mercados en los que la empresa opera o tiene previsto operar reduce el riesgo de conflictos.
La respuesta depende de la ley aplicable y de los contratos vigentes. Los contratos con empleados, profesionales independientes y agencias deben regular con claridad la titularidad o la licencia de las obras que creen.
La duración depende de la oficina, del procedimiento de examen y de que terceros presenten oposiciones. Una solicitud sin objeciones suele avanzar con mayor rapidez, mientras que una oposición o una denegación añaden fases adicionales.
Según el caso, el primer paso puede ser un requerimiento, una notificación a la plataforma o al mercado en línea de que se trate o la solicitud de medidas en frontera. Cuando estas vías no resuelven el problema, pueden ejercitarse acciones civiles o penales y solicitarse medidas cautelares.
Los derechos de marca son por lo general territoriales. Una empresa que vende, tiene previsto vender o fabrica en otros países debe valorar su protección en ellos, ya sea mediante solicitudes nacionales o a través de los sistemas de registro internacional.
Los secretos empresariales se protegen principalmente mediante acuerdos de confidencialidad, políticas internas, restricciones de acceso y un tratamiento cuidadoso de la información que se comparte con empleados, socios comerciales e inversores. En un conflicto, demostrar que se adoptaron medidas de protección razonables resulta a menudo esencial.
